Hoy he decidido abrir un negocio
No será un kiosco, ni una taguara
No es cuestión de tiempo libre y
ocio
Debo salir de peroles que te
recordaran
Alquilé un cuartico en un edifico
comercial
Pinté las paredes con algunas
confusiones
No sabía si usaba buenas
combinaciones
Cuando me di cuenta, estaba
usando tus colores
Desempolvé los estantes, quedaron
como antes
Si todo hubiese quedado como
antes
No me hubiesen visto limpiando
estantes
Estuviese limpiando tu cuerpo,
como buenos amantes
¡Qué lugar tan sucio! No tenía
para más
Ratas y arañas se caminaban por
las mallas
Y yo que de pensamientos tenía
una maraña
Donde se trepaban las arañas y me
envenenaban el amor
Saqué mis recuerdos a la venta,
los besos al mayor
Saqué los regalos de muestra y
tus poemas de promoción
Llené los mostradores y el público
arrasó
El comprador fue solo uno, todo
se lo llevó
Se llevó tus caricias y tus
besos, se llevó nuestros 12 versos
Se llevó todos los desayunos en
la cama y cómo te hacía sentir como dama
Pagó todo en efectivo y en su
bolsillito lo guardó
Dijo “¿Cómo vas a vender estas
reliquias?” De muerte me amenazó
No sentí tristeza alguna por mis pertenencias
Por eso fui yo quien las compró
De recordarte poseo una gran
abstinencia
Pero de ojearlas de vez en cuando
no descarto la opción