jueves, 22 de mayo de 2014

El Zamuro.

El cuarto de hora en el salón pasé
con los papeles y la estrella arriba,
A dos cuadras me encuentro de ella
con una carta en la mano y no una diatriba.

Zamuro, ¿qué miras si no sueles saludar?
Huye por la derecha, yo por el desván.
Me quité la máscara, te desnudé con mi
sonrisa, mientras caminabas más de prisa.

El roble de tus ojos iba más lento,
Pasaban las palabras, pasaba el viento,
Pasaba el momento, venía el suspenso,
Y entre libros nos quedamos sin aliento.

Caímos en la realidad y Zamuro nos corrió,
Zamuro que se pega al zapato, Zamuro,
Bájele dos, siga su camino, busque a otros más,
Vea aquél canino que ya con sueño está.

En la terraza fue dónde canté, inspirado,
Viendo el roble, anonadado, y yo sin besarla
Desesperado. En su enredadera acariciaba,
No jugué más que eso, por ser respetado.


Su secreto lo esconde, está en su lunar,
Desde la luna lo veo, lo veo brillar.
La estrella ya encima de mí y sus
Desfiles y robles respondiendo que sí .

Arrojé las piedras, no las tiré a pegar.
Solo las arrojé, le enseñé a jugar.
La mujer aprendió cómo pescar.
Se pescó éste grande, lo dejó sin cocinar.

La huída fue forzada, yo no sé por qué,
Y ahí estaba el ave más grande que la otra vez.
Vino desde Borgoña, su vuelo de carroña,
de pelea se me hizo hasta la idea.

Yo volví al salón con mis papeles
Después de presenciar un acto simbólico,
El zamuro su vuelo muy rápidamente aceleró
No tardé en enterarme que su vuelo estrelló

Zamuro, Zamuro, no lo pienses más
Zamuro discúlpame por ser el de amar
Zamuro lo siento, pero no digas que está mal

que sea yo quien la haga sonrojar.

domingo, 23 de marzo de 2014

Cuando Escribo Poesía.

Me sirve como guía del conocimiento
y me sirve como medio de expresión.
Para las conquistas sirve de instrumento,
Pero regalarla no es opción.

Al escribir me siento el cuervo de la gente,
el cuervo que muerde, pica y se va.
Cuando escribo poesía soy poco coherente,
poco coherente para los demás.

Cuando escribo poesía, te libero,
Rompo tus cadenas de prisión,
este sistema está de carcelero
Y yo escribiendo y haciendo oposición.

Cuando escribo poesía, cultivo
las semillas y el ser.
Aurora a las puertas del querer,
mientras Dios nos mira envejecer.

Cuando escribo poesía, soy patria amada,
La pienso, la siento, la invoco.
A todos por igual los llamo camaradas
mientras arpa, cuatro y maracas toco.


Cuando escribo poesía soy el sexo,
en mis líneas hay dos partes.
 Entre ellas está el nexo,
cuando se juntan, son todo un arte.

Cuando escribo poesía, soy música.
Sonora en cada melodía, en cada tonada.
Canto los versos llenos de melancolía,
canto hasta que quedes callada.

Cuando escribo poesía eso es lo que soy,
El verso que te rima, la prosa que te doy,
soy la obra de arte de la liberación,
soy el trovador del pueblo que canta por convicción.


Eso es lo que soy, poesía.